Mirtha Legrand nació el 23 de febrero de 1927 en Villa Cañás, Santa Fe. Antes de convertirse en una de las figuras más reconocibles de la televisión argentina, fue una estrella de la época de oro del cine nacional.
Infancia y familia
Rosa María creció junto a su hermana gemela María Aurelia —quien sería conocida como Silvia Legrand— y su hermano mayor José Antonio Martínez Suárez, luego director y referente del cine argentino. Su madre, Rosa Suárez, tuvo una influencia decisiva en la educación artística de sus hijas.
Tras vivir en Santa Fe y Rosario, la familia se instaló en Buenos Aires. Allí las gemelas tomaron clases y comenzaron a acercarse al mundo del espectáculo. La transformación de Rosa María en “Mirtha Legrand” ocurrió en plena adolescencia, cuando el cine argentino buscaba nuevos rostros para una industria en expansión.
Retrato de 1949, en el contexto de La doctora quiere tangos. Dominio público en Argentina / Wikimedia Commons.
La joven estrella del cine
Sus primeros trabajos llegaron a comienzos de la década de 1940. Participó en Hay que educar a Niní y poco después logró un protagónico decisivo en Los martes, orquídeas (1941). La película la instaló en el imaginario del público y abrió una etapa de enorme actividad.
En los años siguientes protagonizó comedias, melodramas y producciones de gran escala. Títulos como La pequeña señora de Pérez, Pasaporte a Río, La vendedora de fantasías y La patota muestran distintas etapas de su evolución como actriz.
Daniel Tinayre y una sociedad de vida
Durante el rodaje de Cinco besos conoció al director Daniel Tinayre. Se casaron en 1946 y tuvieron dos hijos: Daniel Andrés y Marcela. Tinayre no fue solo su marido; también participó de manera central en la orientación de su carrera y, décadas después, en la construcción de su formato televisivo.
El salto a la televisión
La televisión terminó dándole una segunda vida artística. El 3 de junio de 1968 debutó Almorzando con las estrellas, una idea impulsada por Alejandro Romay. La premisa era sencilla: comer y conversar con invitados frente a cámara. El peso de la conductora fue tan grande que el programa pronto quedó asociado a su nombre.
Con el tiempo, la mesa dejó de ser un espacio dedicado solo a figuras del espectáculo. Por ella pasaron actores, músicos, deportistas, empresarios, dirigentes y presidentes. La combinación de etiqueta, conversación y preguntas incómodas convirtió el formato en una institución televisiva.
Mirtha Legrand en 2010. Foto de Fernando Carrizo, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.
Mirtha Legrand en 2026
En febrero de 2026 cumplió 99 años. A esa edad continuó conduciendo La noche de Mirtha. El 15 de agosto de 2026 eltrece publicó el programa completo de una nueva emisión, confirmando su actividad televisiva al momento de la última actualización de este sitio.
Legado
Su singularidad radica en haber sido protagonista de dos medios en dos épocas completamente distintas: primero el cine industrial argentino y luego la televisión de entrevistas. En 2024 la Universidad de Buenos Aires le otorgó un Doctorado Honoris Causa. La Fundación Konex también la distinguió en varias oportunidades, incluido el Konex de Platino en 2001 y una Mención Especial en 2017.
Su permanencia, su estilo de conducción y su capacidad para seguir generando conversación pública convirtieron a Mirtha Legrand en una figura difícil de comparar con otra dentro del espectáculo argentino.