La imagen televisiva de Mirtha es tan poderosa que a veces eclipsa el hecho de que su primera gran fama llegó en el cine.
El debut y la consagración
Su participación temprana en Hay que educar a Niní la acercó al set. En 1941, Los martes, orquídeas la convirtió en protagonista y en una de las jóvenes estrellas más prometedoras de la época.
Las comedias blancas
Durante los años 40 se especializó en personajes asociados a un tipo de comedia romántica elegante y familiar. Esa imagen fue central en la construcción de su primera identidad pública.
La doctora quiere tangos, 1949. Material en dominio público en Argentina.
Trabajos con Daniel Tinayre
La relación con Daniel Tinayre influyó en el tipo de papeles y en su evolución como actriz. Pasaporte a Río, La vendedora de fantasías, La patota y otros títulos muestran una búsqueda más amplia que la comedia ligera de sus primeros años.
Una filmografía de época
La UBA destacó en 2024 su recorrido por decenas de películas de la era dorada. Más que un simple prólogo de su carrera televisiva, su paso por el cine constituye una parte central de la historia del espectáculo argentino.